Este verano un grupo de voluntarios de la fundación se ha desplazado a Cotonou, la capital de Benín, con la intención de realizar un seguirmiento del proyecto comenzado e identificar nuevos proyectos y contrapartes locales.

¿por qué Cotonou?

Nos hemos dado cuenta de que prácticamente todas las ONGs de ayuda al desarrollo que actúan en Benín se van al norte. Es la zona más pobre. Es cierto. Pero también es cierto que Benín (uno de los países más pobres de Africa y del mundo), también cuenta con una de las tasas más elevadas de movilidad demográfica de zonas rurales a urbanas. Todos quieren emigrar a la ciudad en busca de una vida mejor. La población en Cotonou se multiplica y con ello también la pobreza urbana y todas las dificultades que el crecimiento demográfico en las ciudades conlleva (polución, mayor riesgo de accidentes, trabajo y explotación infantil, violencia, etc.). Aún así, somos conscientes de que existen áreas rurales alrededor de la capital con grandes índices de pobreza y vulnerabilidad.

¿cuáles son nuestros objetivos?

Sabemos que no podemos cambiar la realidad. Nuestra intervención es como una gota en el océnao, pero el océano necesita de cada una de las gotas. No vamos a dejar de aportarla. De hecho, si podemos llenar un cubo, lo haremos.

Nuestro primer objetivo es la infancia. Sabemos que a través de la educación se pueden transformar realidades. Los jóvenes han de estar formados para poder ser libres, para poder tener opciones de cambio. Un idioma, una disciplina (como la musical o la artística o profesional), pueden suponer una salida profesional que marque la diferencia de un joven.

Nuestro segundo objetivo son las mujeres. Ellas son el motor de las sociedades. La sensibilización es fundamental para la toma de consciencia de la necesidad de cuidar, de proteger y de de respetar sus propios derechos y los de sus hijos.

Educación y sensibilización son los dos pilares fundamentales sobre los que construímos nuestros proyectos.

Los talleres que realizamos en nuestra estancia en agosto, tienen como objetivo fomentar la convivencia, la integración y el entendimiento. A través del juego, todos los idiomas se entienden. Los talleres con niños y niñas fueron en la escuela Viotou de Calavi y en la parroquia de Santa Teresa de Cotonou. Juegos, música, danza y cocina... Fueron unos días de convivencia y aprendizaje mútuos inolvidables para niños y voluntarios. Más de 200 niños participaron de los talleres. No solo nos quedamos en los centros sino que también salimos a la calle e invitamos a los niños de la calle a participar.

Pretendemos que todas las actividades apoyadas por la fundación sean gratuítas y con prioridad para las personas más vulnerables, aunque invitamos a participar  a todos, puesto que pretendemos que los niños y niñas aprendan y jueguen en contextos de igualdad, cordialidad, integración y respeto, por lo que no aprobamos ningún tipo de discriminación, ni negativa ni positiva.

 

RESUMEN DEL PROYECTO:

Aportación para el funcionamiento del primer año de talleres y actividades educativas: 3000€

CENTRO DE MUSICA ESPAÑOL Y VALORES GNONASS PEDRO.

Contraparte en Benin: Musiclini-K

Aportación hasta el momento con fondos de la fundación para la construcción de la escuela: 10000€

Realización de envallamiento de la escuela. Construcción de  aula de 90 m2. Obras de fontanería, acondicionamiento del terreno, fosas sépticas, pintura, puertas y portones y sanitarios niños y niñas con ducha.

 

El español es un idioma por el que muchos benines muestran mucho interés. Se ofrece como segundo idioma en muchas escuelas de secundaria, y ya supera al inglés y al alemán en número de exámenes anuales realizados por alumnos de secundaria para obtener la certificación.

El aprendizaje del español puede abrirles a los jóvenes puertas tanto académica como profesionalmente.

El acceso a la educación musical está restrinjido solo a aquéllos alumnos cuyos padres pueden pagar unos estudios de música. Fuera se quedan aquellos alumnos talentosos o con vocación que desean hacer de la música una profesión.

Nuestras clases son gratuítas para todos los alumnos, sin diferenciar estatus económico ni religión.  Nuestros objetivos son que todos los niños y niñas tengan acceso a la música y el español desde pequeños y que a través de ellos aprendan valores como la solidaridad, la justicia social y la paz. Consideramos que la infancia es la primera promotora de los valores de integración y diversidad cultural, en su entorno inmediato y con efecto multiplicador y en el tiempo.

En verano y otras temporadas un equipo de voluntarios de la fundación nos desplazamos a Benin, y realizamos talleres con niños y niñas.

Además, las profesoras contratadas por la fundación impartirán talleres  semanales de español y valores en la sede de la parroquia de Santa Teresa en Cotonou. (Contraparte: diócesis de Santa Teresa, Cotonou) y en Allada (Contraparte asociación Foyer pour Tous de Benín), donde la fundación también colaborará en la construciión de una escuela para niños sin escolarizar.

 

Fotos de talleres verano 2017:

 

 

 

 

Gracias a la implicación y colaboración de los voluntarios:

Pura Gómez

Sol Font

Javier Martínez

 

 

 

 

 

 

 

 

Alada es un pueblo a unos 30 km de Cotonú. Cerca hay una aldea rodeada de maizales, palmerales y campos de piñas donde viven cientos de familias. Se dedican a la agricultura. Los mercados de Cotonú se abastecen de esta y otras zonas. La mayoría de los niños no van a la escuela. Viven bajo el umbral de la pobreza, con menos de 1$ al día. Hoy los hemos conocido gracias a Patrick. Es director en un colegio en Cotonú y voluntario en su tiempo libre. Junto con su esposa y unos amigos voluntarios, cada domingo les visitan y en una explanada en medio del paraíso tropical, les conceden un respiro en medio de su miseria en el que pueden jugar, aprender canciones y divertirse.  Hacen lo que pueden con sus medios. Les acompañamos y pasamos el día con ellos. Les hemos enseñado a jugar al pañuelo y al corro de la patata. Ellos nos han enseñado un juego de corro beninés. Hay que ver cuántas cosas tenemos en común. Pero para ellos el momento del juego es la novedad. Porque su día a día es el trabajo, la subsistencia... Llevamos una gran maleta llena de ropa para ellos pero es imposible entregarla. Son demasiadas las emociones. Una camiseta nueva es un preciado tesoro que puede causar problemas en vez de alegrías. Será mejor que Patrick la distribuya el próximo domingo junto con los responsables de la comunidad. Queremos que haya para todos, y sobre todo para los que más lo necesiten. Muchos de los niños duermen en la calle. Las familias no se pueden permitir la sanidad y saben que si enferman, es mejor no ir a un centro hospitalario, porque, sin dinero, te dejan morir. El sueño de Patrick es poder llegar a construir un hogar donde poder albergar a estos niños y niñas, ofrecerles una formación profesional que les garantice un futuro fuera de la pobreza y por otro lado intentar parar el boom demográfico a través de campañas de sensibilización entre la población. Todo eso es un sueño... de momento la realidad, jugar los domingos, y construír un pozo para que tengan agua de forma inmediata. Unas instalaciones donde poder reunirse y dar alguna clase, tampoco les vendría nada mal. Los sueños, a veces, se hacen realidad. Por qué no?

 

 

 

 

También son vacaciones de verano en Benín. Las calles de Cotonou están llenas de gente, de motos, de contaminación, de ruídos y sustos. No nos gustaría ver a tantos niños por la calle. Nos gustaría pensar que están en la playa jugando, o en escuelas de verano, o en el campo... Sobre todo porque van montados en motos, cuando apenas son bebés, porque sus mamás no tienen otro medio de transporte, sin ninguna seguridad.

O porque transportan mercancías para vender sobre sus cabezas, o porque vagabundean por los vercados esperando hacer un recado que les permita comer. Hay demasiados niños por las calles de Cotonú. La mala noticia, es que llegará septiembre, y la cosa... no se solucionará. Es cuestión de miseria... demasiada miseria.

Nos cuentan que muchos niños viven en los mercados, duermen en los mercados... Hay organizaciones, como el centro Mama Margarite de Don Bosco, que realiza campañas de sensibilización y dispone de educadores sociales que acuden al mercado de Dantokpa para escuchar a los niños y les ofrecen acudir a dormir a su centro, para que no corran el peligro de los riesgos de dormir en la calle: raptos, violaciones, asesinatos para traficar con órganos, etc. Se habla de que la vida de un niño beninés puede costar 30€. Escalofriante.

Benín es uno de los países que está experimentando una mayor crecimiento urbano de África, y del mundo. Las familias huyen de los entornos rurales esperando encontrar un futuro mejor en las ciudades, sin embargo, la miseria se apodera de muchos. El escaso control de natalidad, la poligamia, y la pobreza hacen que crezca el número de niños abandonados que deambulan por las calles. El interés de las organizaciones es de reinsertarlos en sus familias, pero lamentablemente, casi siempre fracasa, por la falta de medios de estos. Los propios niños huyen de la situación de desamparo.

Este verano un equipo de voluntarios de la fundación nos desplazamos a Benin, para realizar talleres con niños y niñas, identificar nuevos proyectos y supervisar los ya comenzados.

No nos llama la atención que la segunda causa de enfermedad, después de la malaria, sean los problemas respiratorios. ¿cómo no? Miles de motocicletas conviven en un enjambre urbano donde la gasolina nigeriana se vende en botellas en cualquier esquina, por supuesto, por cualquier niño.

De la mano de Juan, un médico especialista en medicina laboral, que, por supuesto, no encuentra trabajo en Benin, conocemos el hospital de Calaví. Un hospital privado, regentado por religiosas y especializado en rehabilitación, donde fabrican prótesis que la mayoría de benineses no se pueden permitir. Por eso no venden casi, nos dicen, y por eso no tienen fondos para atender a sus pacientes, a los que les tienen que cobrar una cantidad mínima para poder mantenerse. Les dejamos a ellos todas las medicinas que hemos llevado, que no son pocas.

En Benín hay muchos orfanatos. Prácticamente la totalidad regentados por religiosas y religiosos. El motivo de que los bebés acaben en instituciones en Benín es la muerte de la madre en el parto, en primer lugar, o el abandono del pequeño por algún tipo de superstición (por ejemplo, el hecho de que nazca con dientes). El estado no dispone de partidas presupuestarias para servicios sociales ni bienestar social, por lo que las hermanas o misioneras han de acudir a la cooperación al desarrollo o ayuda externa. Visitamos el orfanato de Abomey (uno de ellos), donde los pequeños pueden permanecer hasta los 5 años de edad. A partir de entonces, el objetivo de las hermanas y educadores sociales es de reinsertarlos en las familias o comunidades. Muchos de ellos son admitidos porque ya son considerados mano de obra. Nos reciben bien, y nos piden medicinas y leche para los bebés. Allí no hay contaminación, pero los mosquitos de la malaria están por todas partes.

Les preguntamos por las adopciones internacionales. "no hay, nos dicen". Lamentablemente, el futuro de estos bebés, en muchos casos, será la calle.

Tras nuestra partida, nuestras representantes en Benín fueron a entregarles las medicinas y la leche prometidas, alguna mosquitera y chucherías para los más mayores.

 

 

 

 

 

 

LA SITUACIÓN DE BENIN

Benin es un país con 10 millones de personas y un índice de pobreza extrema del 47,2%.

La edad media de la población es de 18 años y la esperanza de vida de 56,6.

Según el índice de desarrollo humano, se encuentra en el puesto 166 de 186 países.

La educación pública en Benín es gratuíta, aunque los padres han de pagar por el material escolar, y no se les proporciona comida en el colegio. Existe un problema generalizado de absentismo escolar, no solo por parte de los alumnos, sino también de los profesores, que ante la falta de motivación y control por parte del gobierno, desatienden sus empleos en la enseñanza pública para dedicarse a otras ocupaciones. La calidad de la enseñanza pública en Benin deja mucho que desear, y proliferan los centros privados, donde los alumnos pagan de 40.000 CFAS (60€ al año) a 100.000 CFAS (150€) al año solo  por una enseñanza con garantías de aprendizaje.

Sabemos que la educación es el primer paso para la lucha contra las desigualdades sociales, y una buena educación es fundamental para construir el futuro.

Los niños y las niñas han de contribuir en muchos casos a la consecución de ingresos para la familia, lo que difiulta su asistencia a la escuela.

Solo el 20% de las alumnas que comienzan la educación primaria llegan a la universidad, porque muchas mujeres se casan o se convierten en madres a edades tempranas. Sin embargo, las mujeres son las que sustentan en la mayor parte de los casos la economía familiar.

Las tradiciones ancestrales de Benin, hacen que se perpetúe el machismo y prosigan las desigualdades sociales. Aunque la poligamia no está permitida, de todos es sabido que es normal tener más de una y dos mujeres, si se las puede mantener.

Los vidomegon son los niños que desde tiempo remotos enviaban las familias de las zonas rurales a vivir con parientes más pudientes de la ciudad para que tuviesen oportunidades educativos. Hoy en día siguen llamándose así. A muchos de ellos se les ve con cestos en la cabeza deambulando por las calles. No ha habido nada parecido a un acogimiento familiar. Se trata sin repujos de una forma de explotación infantil, por la que estos niños pasan a ser propiedad de un familiar (o no) que puede o no haber pagado dinero a sus padres por elos, que les obliga a trabajar.

LA SALUD

El paludismo es la enfermedad que más bajas causa en Benin. Aún así, la úlcera de Burundi, y otras enfermedades como la anemia falciforme de las que en España no hemos oído ni hablar, afectan a la población.

"¿qué pasa si te pones enfermo? Has de pagar por el médico, has de pagar por las pruebas, por las medicinas... por todo. Esto es en el caso de que estés en una ciudad y tengas un hospital cerca. ¿y si no tienes dinero?... dejan que te mueras... bueno, solo los hospitales públicos. Los de la iglesia no...." Es la conversación que mantenemos con nuestras interlocutoras.

EL INTERÉS POR EL ESPAÑOL

Nos llama la atención el interés que existe por la lengua española. Según los profesores de lenguas de secundaria, los alumnos que acceden a los exámenes oficiales de español duplican a los de alemán y triplican a los de inglés. Sin embargo, nos informan en el consulado honorario de España en Benin, que no existen medios para el aprendizaje del idioma. Las universidades lingüísticas de Cotonou y Parakú no tienen convenios de colaboración ni programas de becas con universidades españolas. No hay profesores nativos que impartan clases de español, y los materiales son difíciles y muy costosos para los alumnos. Aún así, el interés, es asombroso.

 

EL INTERÉS POR LA MÚSICA

Los benineses llevan el ritmo en sus venas y tienen magia en sus voces, pero han de pagar si quieren estudiar música. Las actividades artísticas y musicales no se consideran materias a impartir en las escuelas.

 

 

Fuentes: Informe de Desarrollo Humano del PNUD 2014

 


 

PROYECTO EDUCATIVO / ASISTENCIAL EN ABOMEY-CALAVI:

 

 

Contraparte en Benin: Musiclini-K

Aportación hasta el momento con fondos de la fundación para la construcción de la escuela: 6000€

Aportación para el primer año de funcionamiento de la escuela: 3000€

 

 

 

Escuela de música y Club de EspañolGnonnas Pedro” . 

 

El español es un idioma por el que muchos benines muestran mucho interés. Se ofrece como segundo idioma en muchas escuelas de secundaria, y ya supera al inglés y al alemán en número de exámenes anuales realizados por alumnos de secundaria para obtener la certificación.

El aprendizaje del español puede abrirles a los jóvenes puertas tanto académica como profesionalmente.

El acceso a la educación musical está restrinjido solo a aquéllos alumnos cuyos padres pueden pagar unos estudios de música. Fuera se quedan aquellos alumnos talentosos o con vocación que desean hacer de la música una profesión.

Nuestras clases son gratuítas para todos los alumnos, sin diferenciar estatus económico ni religión.  Nuestros objetivos son que todos los niños y niñas tengan acceso a la música y el español desde pequeños y que a través de ellos aprendan valores como la solidaridad, la justicia social y la paz. Consideramos que la infancia es la primera promotora de los valores de integración y diversidad cultural, en su entorno inmediato y con efecto multiplicador y en el tiempo.

En verano y otras temporadas un equipo de voluntarios de la fundación nos desplazamos a Benin, y realizamos talleres con niños y niñas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Fundación Juntos por la Vida, pretende ayudar a niños y niñas a encontrar un camino hacia el logro de los objetivos del desarrollo sostenible, a través de la cultura y especialmente la música, ofreciéndoles la oportunidad de tener un centro donde recibir educación musical y español como lengua extranjera.

 

A partir de la actividad principal, prestaremos atención a la salud y a la alimentación de los menores atendidos en el proyecto, diseñando un plan de actuación que priorice estos dos vectores transversales y fundamentales para la erradicación de la pobleza y la consecución de vidas dignas.

 

 

MERCADILLO SOLIDARIO BENIN 26-27-28-MAYO 2017